En condiciones de salinidad, el desarrollo del olivo se ve severamente reducido, las hojas sufren necrosis en las puntas y esto da lugar a su caída temprana haciendo que el olivo se defolie y consecuentemente se produzca una pérdida de vigor que conlleva la disminución del rendimiento. En estos casos, la aportación de un fertilizante con Calcio reduce el efecto negativo sobre el desarrollo.